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Microbioma y salud mental: ¿nuevo enfoque?


Las enfermedades mentales afectan a cerca de 970 millones de personas en todo el mundo, lo que representa aproximadamente una de cada ocho personas, siendo los trastornos de ansiedad y depresión los más frecuentes (1). Esta creciente carga global ha impulsado la búsqueda de enfoques complementarios y personalizados en salud mental.



Entre las estrategias emergentes, el análisis de la microbiota intestinal se ha consolidado como una herramienta prometedora. Cada vez más estudios destacan la influencia del eje intestino-cerebro en la regulación del estado de ánimo, la respuesta al estrés y los procesos inflamatorios (2,3). Evaluar el perfil microbiano de cada paciente permite identificar desequilibrios específicos y orientar intervenciones nutricionales, simbióticas o conductuales de forma más precisa.



Eje intestino-cerebro: una vía de comunicación bidireccional



El eje intestino-cerebro es una red compleja de comunicación bidireccional entre el tracto gastrointestinal y el sistema nervioso central (SNC). Este eje integra señales neuronales, hormonales, inmunológicas y microbianas, y desempeña un papel clave en la regulación del sueño, la cognición, el metabolismo y la salud en general (2).



¿Cómo se conecta el intestino con el cerebro?



  • Vías neuronales

El nervio vago es el principal canal de comunicación directa entre el intestino y el cerebro. Además, el sistema nervioso entérico (SNE), conocido como el "segundo cerebro", opera de forma semi-independiente, pero se comunica activamente con el SNC, influyendo en el estado de ánimo, la motilidad intestinal y la secreción digestiva (2,3).



  • Señalización inmune e inflamatoria

Las células inmunitarias intestinales y cerebrales responden a señales del entorno, y las citoquinas pueden atravesar la barrera hematoencefálica o actuar por vías neuronales, afectando la función cerebral. Cuando este sistema se desregula, puede inducir neuroinflamación, asociada a depresión, dolor crónico y enfermedades neurodegenerativas (4).



  • Vías endocrinas y metabólicas

Hormonas como grelina, GLP-1 y CCK, junto a metabolitos microbianos como ácidos grasos de cadena corta, circulan hacia el cerebro e influyen en el apetito, la cognición y la respuesta al estrés (3,4). Además, el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal (HPA) se ve influido por la microbiota, especialmente en la modulación del cortisol y la reactividad al estrés (3,4).



Caso clínico: salud intestinal y ansiedad en contexto sexual


Un paciente masculino de 38 años consultó por disfunción eréctil persistente, acompañada de ansiedad de desempeño y afectación emocional significativa. Sin hallazgos orgánicos, se abordó desde un enfoque integrativo, incluyendo evaluación de su microbiota intestinal.



La prueba reveló una baja diversidad microbiana, predominio de bacterias proinflamatorias como Oscillibacter ruminantium y Staphylococcus aureus, y niveles reducidos de especies antiinflamatorias como Akkermansia muciniphila y Faecalibacterium prausnitzii (5).



A partir de los hallazgos, se diseñó un plan terapéutico con:


  • Psicoterapia sexual personalizada
  • Modificación dietética para estimular bacterias beneficiosas
  • Educación sobre el eje intestino-cerebro para mejorar adherencia



Tras varias semanas, el paciente reportó mejoras en la función sexual y el bienestar emocional. La prueba de control mostró una reducción de bacterias proinflamatorias y aumento de las especies beneficiosas mencionadas. Este caso ilustra el valor de integrar el análisis intestinal en contextos de salud mental y sexual, especialmente cuando los abordajes convencionales no dan resultado (5).



Proceso Biomatest: logística de muestra y calidad



Biomatest® utiliza una muestra coprológica recolectada en domicilio mediante un kit estandarizado, que garantiza la estabilidad y conservación del material biológico.


El paciente no necesita trasladarse: el kit incluye todos los elementos e instrucciones necesarias para una recolección segura. Además, el laboratorio se encarga de retirar la muestra directamente en su domicilio.


Una vez recibida, se procesa bajo protocolos de bioseguridad y control de calidad, y el informe de resultados se entrega en un plazo estimado de 4 a 6 semanas.



Referencias



  1. World Health Organization. Mental health [Internet]. 2022 [citado 2025 Ago 25]. Disponible en: https://www.who.int/health-topics/mental-health#tab=tab_2
  2. Carabotti M, Scirocco A, Maselli MA, Severi C. The gut-brain axis: interactions between enteric microbiota, central and enteric nervous systems. Ann Gastroenterol [Internet]. 2015 [citado 2025 Ago 25];28(2):203-209. Disponible en: https://europepmc.org/backend/ptpmcrender.fcgi?accid=PMC5736941&blobtype=pdf
  3. Fülling C, Dinan TG, Cryan JF. Gut microbe to brain signaling: what happens in vagus. Neurogastroenterol Motil. 2019;31(7):e13569. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10490484
  4. Borre Y et al. Microbiota and the HPA axis: relevance for stress-related disorders. Nutrients. 2023;15(21):4631. https://www.mdpi.com/2072-6643/15/21/4631
  5. Maiolino-Silva C et al. Impact of Performance Anxiety During Erectile Dysfunction on Intestinal Microbiota: A Case Study. Revista Conhecer. 2024. Disponible en: chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://www.conhecer.org.br/enciclop/2024C/impact.pdf





5 prácticas clave para fortalecer la microbiota intestinal